Skip to main content Scroll Top

Diego Pastor: «El desarrollo solo será sostenible si incorpora la variable ambiental desde el inicio de cada proyecto»

diego pastor

Con una vocación que comenzó a tomar forma en las aulas de Bachillerato y se consolidó durante sus estudios de Ciencias Ambientales en la Universitat de València, Diego Pastor desarrolla su labor en el área de Medio Ambiente y Agua de MasQueIngenieros convencido de que la ingeniería y la protección del entorno no son ámbitos enfrentados, sino complementarios. Especializado en autorizaciones ambientales, integración paisajística, análisis de emisiones y planificación hídrica, defiende una forma de trabajar basada en el rigor técnico, la anticipación y la búsqueda de soluciones que permitan compatibilizar el desarrollo de nuevas actividades con la conservación del territorio. En esta entrevista, reflexiona sobre los desafíos ambientales actuales y el creciente protagonismo que adquirirán disciplinas como la gestión eficiente del agua, la adaptación al cambio climático o la integración de la biodiversidad en la toma de decisiones.

¿Cómo describirías tu trabajo diario como técnico del área de Medio Ambiente y Agua en MasQueIngenieros y cuáles son tus principales responsabilidades dentro del equipo?

Mi trabajo diario combina el análisis técnico con la sensibilidad ambiental. En el área de Medio Ambiente y Agua trabajamos para que los proyectos de ingeniería encajen correctamente en el territorio, sean viables desde el punto de vista administrativo y reduzcan al máximo sus afecciones sobre el entorno.

Mis principales responsabilidades se centran en la elaboración de estudios de impacto ambiental, estudios de integración paisajística, estudios acústicos, autorizaciones de emisiones a la atmósfera, autorizaciones ambientales integradas y otros documentos ambientales. En todos ellos intento aportar una visión rigurosa, práctica y orientada a soluciones: entender bien el proyecto, identificar sus condicionantes ambientales y proponer medidas que permitan hacerlo compatible con el territorio.

Estudiaste el grado en Ciencias Ambientales en la Universitat de València. ¿Qué te llevó a elegir esta formación y en qué momento descubriste tu vocación por la protección de la biodiversidad y el medio ambiente?

Elegí Ciencias Ambientales porque buscaba una formación alineada con mis valores de protección del medio ambiente y la biodiversidad, pero que también me diera una base técnica sólida. Me interesaba una carrera que no se quedara solo en la parte vocacional, sino que me permitiera aportar soluciones ambientales basadas en ciencia, datos y criterio técnico.

Mi vocación empezó a definirse durante el Bachillerato científico, cuando empecé a entender mejor la relación entre los ecosistemas, la actividad humana y la necesidad de conservar el territorio. A partir de ahí tuve claro que quería orientar mi carrera profesional hacia ese ámbito.

Has comentado que esa vocación empezó a definirse durante el Bachillerato. ¿Recuerdas alguna experiencia, asignatura o proyecto que despertara especialmente tu interés por la acción ambiental?

Sí. Recuerdo especialmente la asignatura de Biología durante el primer curso de Bachillerato. Fue una etapa en la que descubrí con más profundidad el valor de la fauna, la flora y los ecosistemas, y empecé a mirar el entorno con otros ojos.

Esa asignatura me ayudó a comprender que la protección del medio ambiente no es una idea abstracta, sino algo muy ligado al conocimiento científico y a la forma en que tomamos decisiones sobre el territorio. Creo que ahí empezó a consolidarse mi interés por dedicarme profesionalmente en este campo.

Dentro de MasQueIngenieros trabajas en proyectos relacionados con Autorizaciones Ambientales Integradas, integración paisajística, análisis de emisiones a la atmósfera y planes directores del agua. ¿Qué tipo de proyectos te resultan más motivadores y por qué?

Me motivan especialmente los proyectos en los que el trabajo ambiental tiene una influencia real en el resultado final. Es decir, aquellos en los que la figura del ambientólogo es un perfil necesario para mejorar el proyecto, anticipar problemas y hacerlo más sostenible.

También disfruto los proyectos que exigen una visión amplia: combinar normativa, análisis territorial, paisaje, emisiones, agua o biodiversidad, y traducir todo eso en medidas concretas. En esos casos siento que puedo dejar huella profesional y aportar valor tanto al equipo como al cliente.

La Autorización Ambiental Integrada es una herramienta clave para garantizar que determinadas actividades cumplan con criterios ambientales exigentes. ¿Qué aspectos consideras más importantes a la hora de abordar este tipo de procedimientos?

En una Autorización Ambiental Integrada es fundamental conocer muy bien la actividad que se está evaluando. No basta con revisar documentación: hay que entender el proceso productivo, las instalaciones, la maquinaria, los consumos, los focos de emisión, los residuos, los vertidos y las medidas de control existentes.

También es clave mantener una comunicación fluida con el cliente, porque muchas veces la calidad del trabajo depende de disponer de información precisa y actualizada. A partir de ahí, el reto es ordenar toda esa información, justificar el cumplimiento normativo y plantear medidas coherentes con las mejores técnicas disponibles y con la realidad de la instalación.

La integración paisajística es cada vez más relevante en los proyectos de ingeniería. Desde tu experiencia, ¿cómo se puede conseguir que una actuación técnica se integre mejor en el territorio y reduzca su impacto visual y ambiental?

El primer paso es realizar un buen análisis del emplazamiento. Hay que estudiar la visibilidad de la actuación, identificar las zonas más frágiles desde el punto de vista paisajístico y localizar posibles focos de observación, como núcleos urbanos, carreteras, recorridos habituales o miradores.

Después es importante entender los valores del paisaje: sus recursos, sus elementos dominantes y las características cromáticas y morfológicas del entorno. Con esa base se pueden diseñar medidas de integración más eficaces, como pantallas vegetales, revegetación con especies adecuadas, elección de materiales y colores compatibles con el entorno, adaptación de volúmenes o ajustes en la implantación. La integración paisajística funciona mejor cuando se incorpora desde el diseño, no cuando se intenta corregir al final.

El análisis de emisiones a la atmósfera es un ámbito fundamental para avanzar hacia actividades más sostenibles. ¿Qué retos encuentras en este tipo de estudios y qué papel juega la ingeniería en la reducción de emisiones?

Uno de los principales retos es recopilar y tratar correctamente toda la información necesaria: procesos, focos emisores, combustibles, materias primas, caudales, contaminantes, sistemas de depuración y mediciones disponibles. Además, son estudios muy vinculados a procedimientos administrativos exigentes, que requieren precisión técnica y una buena coordinación con la empresa.

La ingeniería tiene un papel esencial en la reducción de emisiones, porque permite actuar sobre el diseño de los procesos, la eficiencia energética, la selección de equipos, los sistemas de captación y depuración, y la implantación de mejores técnicas disponibles. La parte ambiental ayuda a identificar el problema y justificar el cumplimiento.

También participas en planes directores del agua. ¿Por qué es importante planificar de forma estratégica la gestión del agua, especialmente en un contexto de cambio climático y escasez hídrica?

La planificación estratégica del agua permite anticiparse a problemas de escasez, deterioro o conflicto entre usos, gestionando un recurso limitado con una visión global y a largo plazo. Es clave para garantizar el abastecimiento, ordenar el desarrollo territorial y proteger los ecosistemas asociados al agua.

En un contexto de cambio climático, con sequías más intensas, precipitaciones irregulares y una mayor presión sobre los recursos hídricos, los planes directores son herramientas muy valiosas. Ayudan a diagnosticar necesidades, priorizar inversiones y definir medidas de eficiencia, ahorro, reutilización, renovación de infraestructuras y adaptación del territorio.

MasQueIngenieros trabaja con equipos multidisciplinares. ¿Qué aporta un perfil de Ciencias Ambientales a proyectos en los que intervienen también ingenieros, técnicos y especialistas de distintas áreas?

Un ambientólogo aporta una visión transversal. Estamos formados para entender distintos ámbitos, territorio, agua, atmósfera, biodiversidad, paisaje, residuos y normativa, y para conectar esa información con las necesidades técnicas del proyecto.

En equipos multidisciplinares, el ambientólogo ayuda a detectar condicionantes que pueden afectar a la viabilidad de una actuación, valorar sus repercusiones ambientales y proponer alternativas o medidas correctoras. Creo que nuestro valor está precisamente en esa capacidad de integrar muchas variables y traducirlas en criterios útiles para la toma de decisiones.

La protección de la biodiversidad es uno de los grandes retos ambientales actuales. ¿Cómo crees que puede contribuir la ingeniería a compatibilizar el desarrollo de nuevas infraestructuras o actividades con la conservación del entorno natural?

La ingeniería puede contribuir integrando la variable ambiental desde las primeras fases del diseño, no solo al final del proyecto. Esto permite analizar alternativas, evitar zonas sensibles, reducir afecciones sobre hábitats y especies, y plantear soluciones que compatibilicen la funcionalidad de la infraestructura con la conservación del entorno.

Además, mediante estudios ambientales, medidas correctoras, restauraciones, integración paisajística y seguimiento ambiental, es posible minimizar impactos y mejorar la adaptación del proyecto al territorio. La clave está en entender que el desarrollo no debe plantearse al margen de la biodiversidad, sino incorporándola como un condicionante esencial para que las actuaciones sean viables y sostenibles.

En tu día a día, ¿qué herramientas, metodologías o fuentes de información utilizas para evaluar correctamente el impacto ambiental de un proyecto?

Utilizo una combinación de trabajo documental, análisis territorial y metodologías de evaluación ambiental. En función del proyecto, recurro a inventarios ambientales, cartografía temática, visores oficiales, normativa sectorial, información sobre espacios protegidos, hábitats, fauna, flora, paisaje, hidrología o calidad acústica y atmosférica.

En cuanto a metodologías, herramientas como las matrices de identificación y valoración de impactos, por ejemplo, la matriz de Leopold, ayudan a ordenar la evaluación y a justificar las conclusiones. También es muy importante el trabajo de campo y la coordinación con otros técnicos, porque muchas veces la realidad del territorio aporta matices que no aparecen solo en la documentación

¿Qué desafíos encuentras a la hora de trasladar criterios ambientales a proyectos que también deben responder a necesidades técnicas, económicas o normativas?

El principal desafío es encontrar el equilibrio entre todos los condicionantes del proyecto. Una actuación debe ser técnicamente viable, económicamente razonable y normativamente correcta, pero también ambientalmente responsable. A veces esos objetivos no encajan de forma inmediata y hay que buscar soluciones intermedias.

En ese proceso, creo que es importante explicar los criterios ambientales de forma clara y práctica. No se trata solo de señalar limitaciones, sino de aportar alternativas, priorizar medidas y ayudar a que el proyecto avance con mayor seguridad ambiental y administrativa

Desde tu punto de vista, ¿qué tendencias marcarán el futuro del área de Medio Ambiente y Agua en los próximos años?

Creo que el área de Medio Ambiente y Agua va a tener cada vez más peso, tanto por la evolución normativa como por la necesidad real de adaptar los proyectos al cambio climático y a la escasez de recursos. La administración y las empresas integran cada vez más criterios ambientales en sus decisiones, y eso hace que nuestro trabajo sea más necesario.

Entre las tendencias más claras destacaría la gestión eficiente del agua, la reutilización, la adaptación frente a sequías e inundaciones, la reducción de emisiones, la economía circular, la restauración ambiental y la integración temprana de la biodiversidad y el paisaje en los proyectos. El futuro pasa por diseñar actuaciones más resilientes, mejor justificadas y más integradas en el territorio.

Para terminar, ¿qué te motiva cada día en tu trabajo y qué valor personal crees que aportas al equipo de MasQueIngenieros?

Me motiva saber que mi trabajo contribuye a que los proyectos se desarrollen de una forma más respetuosa con el entorno. Aunque muchas veces el trabajo ambiental tiene una parte técnica y administrativa importante, detrás de cada estudio hay decisiones que pueden reducir impactos, mejorar una implantación o evitar problemas futuros.

Al equipo creo que aporto compromiso, criterio ambiental y ganas de encontrar soluciones. Me gusta trabajar con rigor, pero también con una actitud cercana y colaborativa, porque en una empresa de ingeniería el mejor resultado suele salir de combinar distintas miradas. Como ambientólogo, intento aportar precisamente esa visión: entender el territorio, anticipar condicionantes y ayudar a que los proyectos sean viables y sostenibles.

Dejar un comentario