Con más de tres décadas de experiencia en proyectos agroindustriales dentro y fuera de España, Luis Cano ha aprendido que la ingeniería va mucho más allá de la técnica: es una herramienta para transformar realidades, impulsar la sostenibilidad y mejorar la vida de las comunidades. A lo largo de su trayectoria en MasQueIngenieros, donde lidera el área de Industria Agroalimentaria, ha gestionado proyectos de gran envergadura, coordinado equipos multiculturales y promovido soluciones innovadoras que conectan eficiencia, sostenibilidad y visión estratégica. En esta conversación, comparte su mirada global sobre el presente y el futuro del sector agroalimentario, así como las claves que guían su manera de liderar, innovar y formar a las nuevas generaciones de ingenieros.
Luis, tu trayectoria profesional abarca más de 30 años en proyectos de ingeniería. Si tuvieras que condensar ese camino en una idea o aprendizaje fundamental, ¿cuál sería?
Mi trayectoria profesional de más de 30 años en proyectos de ingeniería agroindustrial desarrollo e infraestructuras rurales y en otros tipos de trabajos y proyectos me ha enseñado que el aprendizaje esencial es integrar conocimiento técnico con la realidad social y ambiental. No basta con diseñar soluciones sólidas técnicamente; deben ser sostenibles, adaptadas al contexto local y enfocadas al bienestar de las comunidades a las que sirven. La ingeniería eficaz optimiza recursos, minimiza impactos y genera valor duradero para las personas y territorios. Esta visión integral ha guiado mi trabajo durante todas estas décadas.
Has trabajado en España, Angola y otros mercados internacionales. ¿Cómo te ha influido esa experiencia multicultural en tu forma de dirigir proyectos?
La experiencia multicultural de trabajar en España, Angola, Ghana y Colombia y otros mercados internacionales ha sido fundamental para enriquecer mi enfoque en la dirección de proyectos. Además, en MasQueIngenieros, he podido aplicar y consolidar esta visión global en la gestión estratégica de la empresa, que se ha posicionado como una firma líder en ingeniería y consultoría en la Comunidad Valenciana. Esta diversidad cultural me ha permitido desarrollar un liderazgo flexible y sensible a las realidades locales, integrando distintas perspectivas para lograr soluciones efectivas y sostenibles. Comprender profundamente las necesidades de cada contexto y fomentar el trabajo colaborativo con equipos multidisciplinares y multiculturales son valores clave que aplico tanto en la empresa como en cada proyecto que dirijo. Esta combinación de experiencia técnica, empresarial y multicultural es el motor que impulsa mi gestión y apoyo para el éxito de MasQueIngenieros.
El sector agroalimentario está en plena transformación. ¿Qué tendencias consideras más determinantes para su evolución en los próximos años?
El sector agroalimentario está viviendo una transformación profunda impulsada por varias tendencias clave que marcarán su evolución en los próximos años. En primer lugar, la sostenibilidad se convierte en un eje central: es imprescindible reducir el impacto ambiental mediante prácticas como la economía circular, la reducción de residuos y el uso eficiente de recursos naturales, garantizando al mismo tiempo la calidad y seguridad alimentaria.
En esta fase de consolidación y crecimiento, el sector agroalimentario enfrenta una competencia cada vez más intensa de otros países que también tienen como objetivo el mismo mercado global. España mantiene una posición destacada como potencia exportadora, apoyada en su capacidad de innovación, calidad y sostenibilidad. Sin embargo, competidores emergentes como Turquía, así como grandes bloques económicos con acuerdos comerciales, representan un desafío constante para mantener y ampliar nuestra cuota de mercado.
La digitalización y la tecnología son motores esenciales para la evolución del sector agroalimentario. La implementación de sistemas inteligentes de control de calidad, trazabilidad mediante blockchain, y la automatización en procesos productivos y logísticos permiten aumentar la eficiencia, reducir costes y ofrecer mayor transparencia al consumidor. Asimismo, la innovación en biotecnología y desarrollo de nuevos productos, como alimentos funcionales y proteínas alternativas, responde a una demanda creciente por opciones más saludables y sostenibles.
Finalmente, la colaboración en ecosistemas de innovación y la adaptación flexible a cambios normativos y de mercado serán claves para que el sector agroalimentario mantenga su competitividad y responda a las exigencias globales. En MasQueIngenieros aplicamos estas tendencias para diseñar soluciones integrales que impulsen la modernización y eficiencia del sector agroalimentario, con un firme compromiso con la sostenibilidad y el desarrollo tecnológico. Esta visión integral y práctica es la que guiará el sector hacia un futuro más competitivo y responsable.
Como director del área de Industria Agroalimentaria en MasQueIngenieros, ¿qué es lo que más te motiva y qué retos te resultan más estimulantes?
Lo que más me motiva como director del área de Industria Agroalimentaria en MasQueIngenieros es liderar el crecimiento sostenible de la empresa, consolidándola como un referente en ingeniería y consultoría para el sector agroalimentario. En nuestra estrategia de desarrollo, el enfoque al cliente es absolutamente prioritario: entendemos que cada proyecto es único y requiere una atención cuidada y personalizada para ofrecer soluciones que realmente respondan a las necesidades específicas.
La rápida capacidad de respuesta y la agilidad en la gestión son aspectos fundamentales que nos permiten adaptarnos a contextos cambiantes y a las exigencias del mercado, brindando un servicio eficaz y confiable. Asimismo, la búsqueda constante de la excelencia en el trabajo es un valor que impregna toda nuestra organización, desde la fase de diseño hasta la ejecución, garantizando calidad técnica, innovación y sostenibilidad en cada proyecto.
Como socio y empresario, me enorgullece fomentar una cultura empresarial basada en el compromiso con el cliente, la excelencia operativa y la innovación continua, que son los pilares que fundamentan el crecimiento y la reputación consolidada de MasQueIngenieros en el sector agroalimentario. Estos factores son esenciales para afrontar con éxito los retos actuales y futuros del mercado.
La sostenibilidad y la eficiencia energética son hoy pilares clave en la industria agroalimentaria. ¿Qué papel crees que debe jugar la ingeniería en la transición hacia modelos más responsables y eficientes?
La ingeniería juega un papel fundamental en la transición hacia modelos más responsables y eficientes en la industria agroalimentaria, siendo clave para impulsar la sostenibilidad y la eficiencia energética en todo el proceso productivo. Desde el diseño industrial ecoeficiente hasta la optimización energética de plantas agroalimentarias, la ingeniería permite minimizar el uso de recursos y reducir los residuos y emisiones de gases de efecto invernadero, generando importantes ahorros económicos y ambientales.
Además, la ingeniería facilita la incorporación de tecnologías digitales avanzadas, la automatización y el control de procesos, que optimizan la trazabilidad, la calidad y la eficiencia en toda la cadena de suministro. La aplicación de nuevas tecnologías de conservación de alimentos, que usan menos energía sin comprometer la calidad, es otro ejemplo de su contribución decisiva.
En definitiva, la ingeniería en la industria agroalimentaria combina innovación tecnológica con un compromiso profundo con la sostenibilidad, apoyando la creación de industrias más responsables, rentables y resilientes frente a los retos actuales y futuros. En los trabajos que desarrollamos en nuestra empresa aplicamos estos principios para diseñar soluciones que ayudan a nuestros clientes a avanzar con modelos productivos eficientes y respetuosos con el medio ambiente
Has gestionado inversiones de gran envergadura y coordinado equipos multidisciplinares. ¿Cuál dirías que es tu filosofía de liderazgo en proyectos complejos?
Mi filosofía de liderazgo se basa en la combinación de una comunicación clara y constante, el respeto profundo por las capacidades y aportaciones de cada miembro del equipo, y la orientación hacia resultados con foco en la calidad y la sostenibilidad. Creo que un buen líder debe saber escuchar y crear un ambiente colaborativo donde las diferentes disciplinas se integren para enriquecer el proyecto, fomentando el compromiso y la motivación.
La planificación rigurosa y la flexibilidad para adaptarse a cambios o imprevistos son también pilares que guían mi gestión. Entiendo que el éxito reside en anticipar riesgos, distribuir responsabilidades con precisión y proporcionar los recursos adecuados para que cada profesional pueda desarrollar su potencial. Además, enfatizo la importancia de cumplir con los plazos y presupuestos, siempre con la mirada puesta en entregar soluciones óptimas que generen valor real para los clientes y el entorno. Esta filosofía me ha permitido gestionar inversiones de gran envergadura y liderar equipos multidisciplinares con eficacia y cohesión.
Tu experiencia docente te ha mantenido cerca de nuevas generaciones de ingenieros. ¿Qué competencias, valores o mentalidades crees que son imprescindibles para quienes quieren dedicarse al sector agroalimentario actual?
La experiencia docente me ha confirmado que las nuevas generaciones de ingenieros deben desarrollar competencias técnicas sólidas junto con una mentalidad abierta y adaptativa. Es fundamental contar con una sólida formación en disciplinas básicas como matemáticas, química, biología, física y economía agraria. Estas bases científicas y técnicas son imprescindibles para entender y abordar los desafíos complejos del sector con rigor y eficacia. Es imprescindible dominar tecnologías digitales y herramientas innovadoras como la inteligencia artificial, la automatización y el análisis de datos para optimizar procesos y tomar decisiones basadas en evidencia.
Más allá del conocimiento técnico, valoro profundamente que los futuros ingenieros desarrollen un espíritu crítico e inconformista, que los impulse a cuestionar el statu quo, buscar mejoras continuas y aportar innovación genuina.
El compromiso con la empresa en la que van a trabajar es otro pilar esencial, pues es necesario que se involucren plenamente en los objetivos corporativos y en la generación de valor sostenible. Asimismo, deben tener presente su responsabilidad social, entendiendo que su trabajo impacta no solo en resultados económicos, sino también en la comunidad y el entorno ambiental. La combinación de competencias técnicas, pensamiento crítico, ética profesional y compromiso integral es lo que permitirá a las nuevas generaciones contribuir eficazmente y con sentido de propósito al desarrollo del sector agroalimentario.
A lo largo de tu carrera, has trabajado tanto para organismos públicos como para pymes y grandes empresas. ¿Qué diferencias encuentras en la manera de abordar los proyectos según el tipo de entidad?
A lo largo de mi carrera, he observado que la forma de gestionar y abordar los proyectos varía significativamente dependiendo de si se trabaja para organismos públicos, pymes o grandes empresas. En el caso de los organismos públicos, el enfoque suele ser más riguroso en términos de cumplimiento normativo, transparencia y procedimientos administrativos. La planificación y los plazos pueden ser más estrictos, con una mayor necesidad de justificar cada paso y garantizar la gestión eficiente de fondos públicos, lo que requiere una gestión muy estructurada y transparente.
Para las pymes, la flexibilidad y la rapidez en la toma de decisiones son esenciales. La cercanía y la comunicación frecuente con los responsables del proyecto permiten adaptarse rápidamente a cambios y necesidades específicas, fomentando una relación más cercana y personalizada. La agilidad en la gestión y la orientación a resultados concretos son clave para aprovechar oportunidades y afrontar desafíos en un entorno más competitivo y dinámico.
En grandes empresas, la gestión tiende a ser más compleja, con múltiples departamentos y niveles de aprobación. Sin embargo, suelen contar con recursos mayores y un enfoque estratégico a largo plazo, lo que permite una planificación más detallada y un control exhaustivo del proyecto. La coordinación de equipos multidisciplinares y la integración de diferentes áreas de negocio requieren habilidades de liderazgo más avanzadas y una visión integral.
En resumen, cada tipo de entidad demanda un estilo de liderazgo y gestión diferente, pero en todos ellos, la clave está en entender sus características, adaptar la metodología y mantener un enfoque claro hacia la calidad, la innovación y el valor añadido.
Una parte importante de tu labor ha sido impulsar la innovación y la excelencia operativa. ¿Qué significa para ti “innovar” dentro del ámbito agroindustrial?
Para mí, innovar en el ámbito agroindustrial significa integrar conocimiento avanzado, tecnología y creatividad para transformar procesos y productos con el objetivo de aportar valor tangible, sostenible y competitivo. También adaptar y transferir técnicas, procesos y tecnologías de otras industrias que puedan aportar valor añadido. Esta interdisciplinariedad es clave para acelerar la mejora continua y la eficiencia operativa, aprovechando avances probados en sectores como la manufactura, la automoción o la aeroespacial. Por ejemplo, la aplicación de sistemas de automatización avanzados, robótica, sensores inteligentes y análisis de big data provenientes de industrias tecnológicas permiten optimizar desde el control de calidad hasta la trazabilidad y gestión energética. Del mismo modo, procesos de lean manufacturing o metodologías ágiles aportan una mejor organización y reducción de desperdicios en la producción agroalimentaria.
Innovar de esta forma es un acto deliberado de aprendizaje y adaptación que rompe fronteras sectoriales para generar soluciones prácticas y sostenibles, incrementando la competitividad y el impacto positivo del sector. La innovación no es solo incorporar nuevas máquinas o software, sino repensar de forma continua cómo optimizar recursos, aumentar la eficiencia energética, mejorar la calidad y reducir impactos ambientales.
En la agroindustria, la innovación debe ser práctica y orientada a resultados, involucrando a todos los actores de la cadena para asegurar que los avances tecnológicos se traduzcan en beneficios reales para productores, consumidores y el entorno. Esta visión integral y dinámica de la innovación es fundamental para afrontar con éxito los retos actuales y futuros de la industria.
Para finalizar, ¿qué consejo darías a un profesional joven que quiere dedicarse al diseño, planificación y ejecución de proyectos agroalimentarios?
Mi consejo para un profesional joven que desea dedicarse al diseño, planificación y ejecución de proyectos agroalimentarios es que construya una base sólida en conocimientos técnicos fundamentales y mantenga siempre una actitud crítica e inconformista que le impulse a buscar siempre mejorar y aportar valor. Es fundamental dominar el uso de programas informáticos especializados, desde CAD y modelado 3D hasta software de gestión de proyectos y análisis de datos, ya que estas herramientas son clave para diseñar soluciones eficientes y adaptadas a las demandas actuales.
Resulta imprescindible conocer en profundidad la legislación sectorial y aquella relacionada con los proyectos que se ejecutan, incluyendo normativas medioambientales, de seguridad, calidad y mercado, para asegurar el cumplimiento y viabilidad legal de las iniciativas. Cultivar el compromiso ético y social, entendiendo que cada proyecto tiene un impacto en la comunidad y el medio ambiente. Desarrollar habilidades de comunicación y trabajo en equipo multidisciplinar es clave, porque la colaboración y la gestión eficaz son esenciales para el éxito.
Finalmente, recomiendo que mantengan un enfoque hacia el cliente, la calidad y la innovación, cultivando la rapidez y la atención cuidadosa para construir confianza. Esta combinación integral de dominio técnico, conocimiento normativo, actitud proactiva y compromiso es lo que distingue a un profesional capaz de contribuir con impacto positivo y sostenible en el sector agroalimentario.
Te puede interesar
Más información sobre nuestros servicios de Medio Ambiente y Agua. Si tienes un caso concreto, contacta con nuestro equipo.

Necesitamos en el Mundo «verdaderos ingenieros» como los de antes con amplios conocimientos multidisciplinares. Enhorabuena a Luís y a Masqueingenieros.